El papel de la energía nuclear en la lucha contra el cambio climático (PARTE II)

Hasta 2018 ha habido más palabras que hechos respecto a la lucha contra el cambio climático. Mucha publicidad para crear conciencia social. Pero no se ha abordado seriamente el problema, y hemos estado durante esta última década sin tomar medidas concretas, efectivas y de gran calado. De nada sirve que España tenga una inversión muy potente en renovables si EEUU no hace nada por reducir sus emisiones, por ejemplo. Como tampoco sirve que cerremos las centrales térmicas de carbón, si en Alemania abren una nueva planta de carbón de 1,1GW (la misma potencia que un reactor nuclear).

En pleno 2022, el desafío por mitigar los efectos del calentamiento global ha calado en los gobiernos y las empresas, que han decidido dar los primeros pasos para una descarbonización de la economía efectiva. Un ejemplo de ello es la apuesta española por el hidrógeno. Un plan que tiene la ambición de convertir a España en líder europeo en esta tecnología, con la construcción de varias plantas para procesarlo, siendo la de Algeciras la primera que abrirá en 2023.

Hoja de Ruta del Hidrógeno: una apuesta por el hidrógeno renovable
Hoja de Ruta del Hidrógeno para 2030. Fuente AEH2.org

Otro ejemplo es el aumento de dinero en fondos de inversión de energías verdes y sostenibles. Esto quiere decir que el capital privado se está poniendo a disposición de las empresas para que puedan invertir en este tipo de energías. Este movimiento de capitales sirve para aumentar la inversión en I+D+i, construir redes de electrolineras o crear planes para incentivar la compra de coches eléctricos.

El panorama futuro nos plantea un movimiento en la forma de obtener energía. Queremos sustituir los hidrocarburos por electricidad. El problema es que en la actualidad nos está costando mucho esfuerzo hacer esta sustitución. Si miramos al futuro, cada día que pasa la demanda de energía que pide la sociedad aumenta, y el problema se vuelve más difícil de resolver.

¿Pero podría ayudarnos la energía nuclear a descarbonizar nuestra sociedad? Antes de comprobarlo sé que tienes algunas dudas. ¡Vamos a comentarlas!

LOS RESIDUOS

La energía nuclear es capaz de generar electricidad de forma continuada, sin emitir gases de efecto invernadero y por lo tanto es un aliado imprescindible para cumplir los objetivos de descarbonización de 2050.

Sé lo que piensas. Déjame adivinar: «claro no emite CO2, pero genera desechos radiactivos que perduran durante generaciones y no sabemos qué hacer con ellos».

Permíteme una reflexión: los residuos son inherentes a cualquier tipo de actividad industrial. En el caso concreto de las centrales térmicas, son gases que se emiten a la atmósfera que es un bien de todos. Los residuos de una central nuclear, lejos de ser un vertido o un desecho tóxico, es una pila de zircaloy gigante de 15 metros que se ha gastado. En comparación, anualmente en España, expulsamos a la atmósfera 440 millones de toneladas de CO2. Y, sin embargo, solo generamos 0,00015 millones de toneladas de combustible gastado.

ENUSA renueva su compromiso para abastecer de combustible nuclear a tres centrales españolas - Foro Nuclear
Fabricación de un elemento combustible. Imagen de foronuclear.org

La ventaja de este tipo de generación de residuos es que se controla: la generación del residuo, su estado, y se tiene una trazabilidad de toda su vida. No es un gas o un líquido que se vierta de forma descontrolada al medio. Se mueve en grúas y es transportable.

En España estas barras de combustibles son almacenadas en una piscina dentro de las centrales nucleares. Es decir, esos «residuos» se almacenan en la propia central por lo tanto no se produce contaminación al medio ambiente, ni ningún tipo de emisión a un bien común. Estamos hablando de almacenar todo el combustible gastado que genera una central a lo largo de su historia en una piscina. Por lo que te puedes hacer una idea de lo «poco» que se genera respecto a los residuos que emiten otras fuentes de energía.

Otros países gestionan los residuos de forma distinta. En Francia, por ejemplo, el combustible gastado se reprocesa para reciclarlo y volverlo a usar de nuevo. Esto es posible porque los reactores actuales sólo aprovechan el 5% de la energía de ese combustible. Quiero adelantarte que los nuevos reactores nucleares aprovechan el 97% de la energía de las barras de combustible.

Pero hay más opciones. Otros países lo almacenan un depósito de forma segura, que es un centro donde se encapsula y se sella herméticamente el combustible gastado; para después almacenarlo de forma controlada. Esto socialmente se conoce como un «cementerio nuclear» que, dicho de esta forma, parece más bien una escombrera que lo que realmente es.

¿Te da miedo? Te voy a mostrar a personas en un «cementerio nuclear» en Canadá.

Personas en un almacén de residuos nucleares.
Imagen de NWMO

Sí lo sé. En la foto parecen muy contentos, pero se siguen generando residuos, ¿qué hacemos entonces?

Existe un consenso internacional que comparte la misma opinión (incluido la OIEA) en el que indican que la mejor opción actualmente para tratar estos residuos es creando un almacén geológico seguro. Es decir, una mina en la que se tenga constancia de que no haya habido terremotos en los últimos 1000 años, y se pueda guardar el combustible gastado de forma segura. Para crear el combustible extraemos el uranio del interior de la tierra. Y para acabar el ciclo, lo depositamos al mismo sitio de dónde lo cogimos. Solo que así está confinado de forma controlada.

La SEGURIDAD es lo primero

La industria nuclear es de las pocas organizaciones que, debido a la sensibilidad de su operación, antepone la seguridad frente a cualquier otro valor. Esta filosofía se aplica dentro del sector a operaciones, procedimientos, comportamientos, acciones, procesos y diligencias.

Como la seguridad dentro de una instalación nuclear es lo primero, una de las características que materializan este objetivo es la formación. Para el personal a cargo de una instalación de este tipo es fundamental, y se hace un gran esfuerzo para formar a los trabajadores de manera continua en operaciones y procedimientos. Las formaciones impartidas tienen una validez limitada y se repiten cada cierto tiempo. Del mismo modo, suele ser habitual realizar exámenes para verificar que las enseñanzas sean efectivas.

Trabajadores en una central nuclear.
Trabajadores en una central nuclear.

Otro de los pilares que mantienen la seguridad es la mejora continua, que se encarga de evaluar los procedimientos, y analizar el rendimiento de las operaciones de un flujo de trabajo. Con esta información es posible determinar qué operaciones es necesario modificar para llevar a cabo una mejora en los procesos, aplicar dichas correcciones y volver a evaluarlas para determinar si se puede volver a mejorar.

Pero también contribuyen a la mejora continua los errores. Cuando se comete un error dentro de una instalación nuclear, no se vuelve a repetir. Jamás. Esto se denomina experiencia operativa. Y es que una de las tareas que se realizan es el seguimiento y análisis a las operaciones y resultados del día a día, con el objetivo de llegar a conclusiones que permitan mejorar los procedimientos. Esta información contribuye a optimizar los procesos internos y, en caso de incidencias, crear acciones correctivas y preventivas para que no se vuelvan a repetir.

«La seguridad dentro de una instalación nuclear es lo primero»

Las auditorías también forman parte de la actividad diaria dentro de una instalación nuclear, y es otro de los baluartes de la seguridad. Este tipo de instalaciones está obligado por normativa a realizar numerosas auditorías, tanto internas como externas, obligando a demostrar que sus estándares de calidad están siendo aplicados rigurosamente. Además, no sólo se realizan por normativas estatales. Los clientes, que pueden ser compañías eléctricas, operadores de red, etc., también someten a auditorías a sus proveedores (combustible nuclear o energía eléctrica), para comprobar que cumplen con las exigencias establecidas para suministrar con seguridad este tipo de productos.

EL PAPEL DE LA ENERGÍA NUCLEAR

El contexto actual obliga a la humanidad a enfrentarse a un problema complejo y arduo de resolver. Nuestros avances tecnológicos han alterado de forma irreparable la atmósfera terrestre y la consecuencia de ello, es el aumento de la temperatura de la Tierra.

Central térmica en operación
Central térmica en operación

Esta situación nos obliga a dar un paso al frente, y resolver con amplitud de miras este problema, usando toda la tecnología disponible antes de que sea demasiado tarde.

En este panorama tan complicado e incierto ¿podría la energía nuclear ayudar? Ha llegado la hora de entender qué papel juega la energía nuclear en la lucha contra el cambio climático.

LA ENERGÍA NUCLEAR ES VERDE

Recientemente el debate nuclear ha vuelto a ser un tema de actualidad, debido a que la comisión europea está replanteándose qué energías son «verdes» y cuáles no. Entre las candidatas a ser «verde» se encuentran la nuclear y el gas natural.

La comisaria europea de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, Mairead McGuinness, ofrece una rueda de prensa sobre la Taxonomía de la UE.
La comisaria europea de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, Mairead McGuinness, ofrece una rueda de prensa sobre la Taxonomía de la UE. 

Pero ¿qué significa que una energía sea verde? Pues en la UE el argumento principal es aquella tecnología que tenga una contribución a los objetivos medioambientales de la Unión y que su uso no cause un daño significativo al medio ambiente. En otras palabras, una energía verde es aquella que no emite gases de efecto invernadero o emite muy poco CO2.

Recuerda que la energía verde y la energía renovable son términos distintos, que no tienen nada que ver y no debemos confundirlos. Una energía se considera que no es sostenible o renovable, cuando depende de una materia prima limitada.

Con esta premisa podemos señalar que los motivos para considerar a la nuclear como verde son:

  • Es una energía que no emite gases de efecto invernadero.
  • Produce energía de manera continua 24/7.
  • Genera menos residuos que otras fuentes de energía.
  • Los residuos se pueden reprocesar. Además, están tratados, y confinados, sin tener emisión al medio ambiente.
  • Existe trazabilidad sobre los residuos que genera.
  • Proporciona independencia energética y no depende de factores ambientales para producir energía eléctrica.

Podemos considerarla por lo tanto como una energía verde y transitiva, que nos permite reducir nuestros niveles de CO2 y conseguir los objetivos propuestos de descarbonización para 2050. La cantidad de energía que genera sin emitir gases de efecto invernadero es sorprendente. Para que te hagas una idea, una sola pastilla de uranio (6 gramos) equivale a 480 metros cúbicos de gas natural o 565 litros de petróleo o 1 tonelada de carbón. ¡Imagina todas las emisiones que nos ahorran! Haciendo unos cálculos, en el caso de España la energía nuclear estaría evitando tirar a la atmósfera, que es un bien de todos, entre 30 y 40 millones de toneladas de CO2 al año.

SOSTENIBILIDAD

Antes te he recordado qué son las energías sostenibles. ¿Pero es sostenible la nuclear? La respuesta rápida funciona como la mecánica cuántica: sí y no a la vez. O, dicho de otro modo, depende. Si quisiésemos estar indefinidamente utilizando energía nuclear con la tecnología actual, entonces no es sostenible, puesto que las reservas conocidas de uranio con el consumo de hoy en día, son de 100 años aproximadamente.

«Una sola pastilla de uranio (6 gramos) equivale a 480 metros cúbicos de gas natural o 565 litros de petróleo o 1 tonelada de carbón«

Pero lo que se propone es su uso hasta conseguir evolucionar otras tecnologías que son verdes y además sostenibles. Y se ha fijado hasta una fecha concreta, 2050. Por lo tanto, estamos limitando su uso hasta que ya carezca de sentido continuar operando con centrales nucleares.

Central nuclear de Almaraz (Cáceres), España
Central nuclear de Almaraz (Cáceres), España

Si somos realistas y tenemos en cuenta que queremos usar la energía nuclear por un periodo de tiempo limitado, entonces se puede afirmar que estamos ante un tipo de energía sostenible.

Además, actualmente se puede reprocesar el combustible gastado, y los modelos de reactores de última generación consiguen consumir mucho menos combustible, ya que son capaces de utilizar hasta el 97% de la energía del combustible nuclear (en vez del 5% actual).

También tengo que mencionarte que hay reactores que no utilizan uranio para funcionar y que puede operar con otros elementos radioactivos, como por ejemplo el torio. Si esta tecnología se extiende aumentaría el tiempo de las reservas conocidas.

INDEPENDENCIA ENERGÉTICA

Uno de las principales preocupaciones de la sociedad es la escalada de los precios de la energía. En los últimos meses se ha producido un incremento del coste de las materias primas como el gas, la gasolina, el carbón y el crudo.

La consecuencia de esta subida afecta a todos los productos que usamos en nuestra vida cotidiana, ya que el petróleo es nuestra principal fuente de energía. Está en cualquier actividad humana: agricultura, ganadería, pesca, minería, explotaciones forestales, industria y manufactura, construcción, transporte, comercio, sanidad, educación, comunicaciones, etc. No hay nada que no tenga petróleo. Si estás leyendo, piensa que la pantalla que te muestra estas palabras está hecha con petróleo, los pantalones que llevas y la mitad de los objetos que están ahora mismo a tu alrededor utilizan algo de petróleo.

Centro de Control Eléctrico (Cecoel) y Centro de Control de energías renovables (Cecre) de Red Eléctrica de España
Centro de Control Eléctrico (Cecoel) y Centro de Control de energías renovables (Cecre) de Red Eléctrica de España

Es una materia prima milagro de la que dependemos toda la humanidad y es un bien finito. Lamentablemente Europa no es productora de petróleo (excepto por Noruega y el Reino Unido) lo que conlleva a un déficit energético muy importante y a ser dependientes de terceros. Los principales proveedores de crudo y gas de la UE son Rusia, Noruega, Argelia, Kazajistán, Nigeria, Iraq, Arabia Saudita, Libia, Azerbaiyán, Iran, Reino Unido y EEUU. Aunque existan varios proveedores, Rusia es el principal proveedor de la UE, suministrando casi la mitad de todo el gas que recibe la Unión.

El uso de la energía nuclear es un elemento estratégico para Europa, ya que ayuda a reducir la dependencia con el exterior, a equilibrar la balanza comercial y a reducir el consumo de petróleo.

La transición energética no puede depender de otras energías como el gas natural, ya que aumentaría la dependencia con otros países. Y no se puede depender de socios poco fiables, que pueden utilizar el poder de cortar el suministro en un invierno, o subir el precio, como medida de chantaje en caso de un conflicto. Tampoco se puede depender de la energía solar o la eólica porque son intermitentes y no podemos decidir cuando hay viento o cuando hay sol.

«No se puede depender de socios poco fiables, que pueden utilizar el poder de cortar el suministro en un invierno, o subir el precio, como medida de chantaje en caso de un conflicto»

Con la energía nuclear aumentamos la seguridad de tener una base energética fija siempre disponible, independientemente de otros factores. Esto garantiza a la sociedad el suministro de energía a precios razonables, amortiguando las posibles subidas de precio por factores externos adversos, como los que nos encontramos hoy en día: incremento de las materias primas, crisis en el transporte o conflictos con otras naciones.

UNA INDUSTRIA QUE GENERA VALOR

El sector nuclear es una industria que genera empleo de calidad, y cuenta con personal altamente capacitado que aporta valor al conjunto de la sociedad. Para que te hagas una idea del impacto que genera, en la Unión Europea el sector nuclear contrata a 800.000 personas de forma directa, facturando un total de 70.000 millones de euros anuales y produciendo el 27% de la electricidad de toda la UE. Todo ello sin emitir gases de efecto invernadero de forma constante 24 horas al día, 7 días a la semana.

Equipo de operadores nucleares en un simulador de la empresa Tecnatom
Equipo de operadores nucleares en un simulador de la empresa Tecnatom

Estas instalaciones dependen de terceros para determinados bienes y servicios, lo que beneficia de forma indirecta a otras empresas u organizaciones. El resultado es una sinergia que provoca la generación de empleo indirecto. La cifra de personas contratadas para suplir estas necesidades, es aún mayor que la del empleo directo.

Al calor de una central nuclear se encuentran una serie de provedores que deben de satisfacer la demanda de materiales y servicios que hacen funcionar a una instalación de estas características. Piensa que este tipo de industria necesita provedores de todo tipo: material de oficina, informático, eléctrico, productos industriales, máquinas de vending, catering, etc. Y numerosos servicios como el mantenimiento eléctrico, de edificios, de tuberías, de máquinas de calefacción, soporte informático, etc.

Además de los bienes y servicios que «consume» estas instalaciones, las inversiones en las centrales exigen la creación de proyectos para dar solución a nuevas necesidades. Estas soluciones son proporcionadas por otras empresas que suministran: proyectos de ingeniería, materiales de equipo, puesta en marcha de maquinaria y dispositivos, y gestión de servicios entre otros.

Tres Personas Sentadas Junto A La Mesa
Ingenieros trabajando en equipo

Este suministro de proyectos crea tecnología propia en dichas empresas auxiliares, que pueden exportar sus soluciones y comerciar con ellas con otras empresas del sector.

en los próximos 30 años será una necesidad indiscutible

El debate sobre la energía nuclear ha concluido para la Unión Europea: la energía nuclear es verde y se financiará con inversiones en I+D+i hasta 2050 por su gran potencial para descarbonizar la economía. Y no solo la UE ha decidido, en los EEUU han alargado la vida útil de las centrales por encima de los 80 años, ya que no pueden desprenderse de algo tan valioso, y tan útil, en este momento.

En este año 2022 Francia ha anunciado un ambicioso plan para mantener los 58 reactores que tiene en operación y construir 14 nuevos. Además de Francia, el Reino Unido, Finlandia, EEUU, Turquía, Corea del Sur, China, India, Rusia, y Emiratos Árabes están construyendo nuevas centrales.

La sociedad, como comentaba al comienzo de esta entrada, cada vez demanda más energía eléctrica. Y a esta demanda le tenemos que sumar nuestra ambición de eliminar el motor de combustión. Lo que da lugar a una transformación de la energía que nos dan los hidrocarburos para mover vehículos, por energía eléctrica. Provocando un aumento enorme de la demanda eléctrica a corto y medio plazo.

Reactor de fusión
Reactor de fusión

Ojalá pudiéramos tener placas solares que generasen la cantidad de energía suficiente para hacer esto posible. También sería genial llenar el mundo de molinos eólicos que extrajesen toda esa energía que necesitamos del viento. Pero no es real. No tenemos esa tecnología aún. De hecho, en el caso de las placas solares todavía tenemos que conseguir que su duración amortice la huella de carbono que nos cuestan fabricarlas.

Sé que la energía nuclear no es la solución definitiva para descarbonizar la economía y suplir la futura demanda de energía eléctrica. Pero es el medio para conseguirlo y a los hechos me remito. Si quitamos la energía nuclear de la ecuación no existe ninguna tecnología, que no emita CO2, que pueda suplir la demanda actual de energía. Llenar el mundo de molinos y placas solares suena bien, pero la dura realidad es que es utópico, ya que matemáticamente no es consistente. El gas natural puede ayudar, pero sigue siendo un hidrocarburo que emite CO2.

La mejor solución, con la tecnología que tenemos hasta ahora, a este dilema en el que nos vemos inmersos es utilizar un mix eléctrico usando energías verdes: nuclear, gas natural, eólica, solar, hidráulica, mareomotriz y geotérmica. Y en paralelo, seguir investigando, desarrollando e innovando para ir poco a poco intentando generar energía sin usar petróleo.

"No hay planeta B"
«No hay planeta B»

Hay tecnologías nuevas como la energía de fusión que son prometedoras pero que aún siguen en investigación y no podemos contar con ellas. No hay que dudar de lo que somos capaces como especie, sólo hay que echar un vistazo 100 años atrás para comprobar todos los avances tan espectaculares que hemos tenido en un lapso de tiempo tan «pequeño».

La solución para enfrentarnos a la emergencia climática que vivimos, pasa por utilizar toda la tecnología disponible para combatir a este enemigo que pone en peligro nuestra forma de vida. Este problema puede hacer que la temperatura media de la tierra aumente más de 4º, derritiendo los casquetes polares, inundando ciudades costeras, convirtiendo campos de cultivo en desiertos, aumentando los desastres naturales y provocando olas de calor sin precedentes.

Si queremos dejar un mundo en el que nuestros hijos puedan vivir, debemos hacer un esfuerzo, desde la razón, desde la técnica, valorando de forma realista nuestras opciones. Qué necesitamos, qué medios tenemos y qué podemos utilizar para resolverlo.

Yo lo tengo claro ¿y tú?

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