Android 11 es la versión más usada 2 años después de su lanzamiento

Dos años después de su lanzamiento Android 11 es la versión de más usada de todas. Muchos usuarios de la comunidad interpretan que esto es una de las desventajas más grandes de Android: la fragmentación de su ecosistema y la lentitud de las subidas de version de Android.

Cuota de mercado por versiones de Android (mayo 2022) - Tecnógrafos

Pero ¿realmente es esto un problema? Te adelanto que lejos de ser un «problema», este método de despliegue es una ventaja para el usuario final. Lo comentamos.

EL PROBLEMA ESTÁ EN LOS FABRICANTES

El mercado de los dispositivos móviles es bipolar: Android o iOS. No hay alternativa. La diferencia entre estos dos titanes reside en la filosofía que cada fabricante da a su ecosistema.

Por un lado, tenemos a Google, propietario de Android que apuesta por un ecosistema abierto, que prefiere dar libertad a los fabricantes de hardware de hacer sus propios componentes y adaptar así a Android. En el otro lado, tenemos a Apple que desde sus inicios siempre ha preferido optar por un ecosistema cerrado, dificultado la interconexión con otros dispositivos de terceros, pero siendo excelente en la integración con sus propios productos.

iPhone el producto estrella de Apple
iPhone el producto estrella de Apple

Esta diferencia de filosofía es clave para entender la política de actualizaciones que manejan Apple y Google. Los de la manzana solo tienen que actualizar sus propios dispositivos. Además, tienen el control total del hardware y el software y no dependen de nadie. Por lo que actualizar sus dispositivos es relativamente rápido. Su política de actualizaciones se basa en distribuir parches secuenciales que publican cada dos semanas, que, una vez instalado, no permiten la vuelta atrás.

En el caso de la empresa del buscador, su despliegue es muy diferente pues no dependen de ellos mismos: Google publica una versión de Android que entrega a los fabricantes. Éstos modifican y ajustan el sistema operativo a sus necesidades, incluyendo sus capas de personalización y las mejoras que consideran. Después prueban su propia ROM y la despliegan para actualizar los dispositivos que consideren.

En el caso de Android, que tu móvil se actualice o no depende en mayor medida del fabricante y del hardware de terceros que use en sus terminales. Pero no de Google. Y el uso de componentes de terceros es un hándicap que pocos usuarios conocen: si el fabricante del teléfonos usa hardware de otras empresas, necesita que éstos desarrollen nuevos drivers para la siguiente version de Android.

Me explico: imaginemos que Samsung quiere subir de versión de Android un terminal que use una CPU de la marca Qualcomm. Entonces necesitará los drivers para esa CPU de la siguiente versión de Android. Si Qualcomm no quiere distribuirlos, entonces Samsung no podrá subir de versión de Android, aunque quiera. Esto puede ocurrir con cualquier componente del teléfono: tarjetas de red, procesador, chipset, cámaras, etc.

Samsung Galaxy el principal competidor del iPhone
Samsung Galaxy el principal competidor del iPhone

En definitiva, la actualización de tu terminal Android depende de varias empresas y su voluntad de actualizar el hardware.

PERO… ¿EXISTE REALMENTE UN «PROBLEMA»?

Generalmente los usuarios se quejan de la falta de actualizaciones de versiones en Android, pero no caen en el problema que supone subir la versión del sistema operativo hasta el infinito. Llega un momento en el que el chicle no se estira más. Veámoslo.

Los terminales de Apple son un ejemplo en cuanto a soporte se refiere ofreciendo hasta 7 años de actualizaciones en sus terminales. El teléfono comienza teniendo un rendimiento espectacular. El software y hardware están equilibrados para ofrecer el mejor desempeño. Pero a medida que se va actualizando el sistema operativo, se le añaden nuevas características que requieren más recursos hardware. Y al dispositivo en cada actualización le cuesta más satisfacer esa demanda de hardware.

La sensación que experimenta el usuario final es que su teléfono cada vez es más lento, creando una percepción de que el terminal se queda obsoleto. Esto se realiza para que el usuario note que debe cambiar el terminal porque se ha quedado viejo.

«a medida que se va actualizando el sistema operativo, se le añaden nuevas características que requieren más recursos hardware. Y al dispositivo en cada actualización le cuesta más satisfacer esa demanda de hardware. La sensación que experimenta el usuario final es que su teléfono cada vez es más lento, creando una percepción de que el terminal se queda obsoleto»

En Android lo habitual es que los fabricantes ofrezcan dos subidas de versión de Android y el resto del soporte son parches de seguridad. Actualmente la marca Android que más soporte ofrece es Samsung con 4 años de actualizaciones Android y 5 de actualizaciones de seguridad.

No subir de versión y ofrecer solo actualizaciones de seguridad, permite mantener el rendimiento del dispositivo al máximo, manteniendo las especificaciones en las que se diseñó el terminal. En los ordenadores ocurre lo mismo, un ordenador diseñado para Windows XP cuando subías al Vista se convertía en un pisapapeles o un equipo pensado para Windows 7 con la última versión de Windows 10 notarás un bajón importante. Si no te acuerdas vuelve a instalar el 7 y alucina. De igual manera ocurre en un MacBook pensado para Sierra si le metes Big Sur. Un desastre.

En mi opinion, prefiero no sacrificar rendimiento a costa de que los menús tengan transparencias o que pueda añadir nuevos gadgets a la pantalla. Si un móvil te dura tres o cuatro años por lo menos que te vaya siempre lo mejor posible. Por eso planteo la duda de si realmente «existe un problema» por no subir de versión. Eso sí, manteniendo siempre el soporte para actualizaciones de seguridad. Todo es cuestión de tus prioridades. Afortunadamente tenemos un mercado de teléfonos amplio en el que puedes encontrar el modelo que mejor se adapte a tus gustos y necesidades.