Intel descarta a España para la construcción de su nueva fábrica de chips

No ha podido ser. Según ha adelantado el portal de noticias Bloomberg, la famosa empresa americana de procesadores ha elegido para la construcción de fábricas y centros de investigación en Europa, a Alemania, Francia e Italia, descartando de esta manera a España. Actualmente Intel tiene centros en Irlanda y Alemania.

A principios de este año Intel anunciaba un ambicioso proyecto de expansión de la compañía en Europa, el cual estaba dotado con un cuantioso presupuesto de 80.000 millones de dólares. Durante este año la empresa se encontraba en una fase de búsqueda de posibles ubicaciones para sus centros, en los que se encontraba España.

De confirmarse la noticia sería un tremendo revés para el país, que ve cómo en el último año se han cerrado dos grandes fábricas, la de Nissan en Cataluña y Alcoa en Galicia.

Según apunta este portal de noticias, Alemania se quedaría con la fábrica de microprocesadores, que acapara la mayor parte de la inversión, en Francia se instalaría un centro de I+D, y finalmente en Italia se construiría una fábrica de pruebas y ensamblado de chips.

Esta expansión forma parte de un movimiento geopolítico para no concentrar en Asia toda la producción mundial de microprocesadores.

La dependencia Europea con la tecnología

Actualmente Europa tiene un gran problema de dependencia tecnológica con Asia. Ya que no cuenta ni con marcas propias de fabricación de microprocesadores, ni tampoco con fábricas de chips. El sector tecnológico en Europa ha pasado a ser irrelevante en la última década, sobre todo en venta de hardware. Y es que después de la caída de Nokia, Siemens o Ericsson como grandes vendedores de dispositivos, parece que los fabricantes de hardware europeos no han podido hacer nada frente a los tigres asiáticos, que han pasado de construir dispositivos para terceros, a ser líderes del mercado en diseño y tecnología.

«parece que los fabricantes de hardware europeos no han podido hacer nada frente a los tigres asiáticos, que han pasado de construir dispositivos para terceros, a ser líderes del mercado en diseño y tecnología»

Esta dependencia no solo afecta a Europa, también golpea a los EEUU que han visto cómo las marcas coreanas y chinas se han situado a la vanguardia tecnológica. El ejemplo más reciente que hemos visto es con las redes 5G. Donde China era la potencia con la tecnología más desarrollada, con Huawei líder del mercado en patentes de 5G. La respuesta por parte de su rival EEUU ha sido muy controvertida. El expresidente Donald Trump, prohibió en 2019 la venta de los productos de Huawei en los EEUU, señalando públicamente que sus dispositivos eran una puerta trasera para el gobierno chino. Ninguna auditoría ha podido demostrarlo. También presionó a los países europeos que debían elegir entre comprar a EEUU o tener posibles represalias.

Trabajadores en un fábrica de Shenzhen, China.
Trabajadores en una fábrica de Shenzhen

Ejemplos se pueden poner muchos, solo hay que enumerar la cantidad de gigantes tecnológicos fabricantes de hardware que emanan de Asia: Samsung, LG, Asus, Gigabyte, MSI, Lenovo, Xiaomi, QNAP, Synology, Oppo, etc. Y estas empresas, son las que fabrican y diseñan tecnología propia, si hablamos de fabricación lo difícil es encontrar algo que no venga de Asia. Es la fábrica del mundo y serán los líderes de la tecnología si no hay un cambio.

Europa conoce el problema y para resolverlo, la Comisión Europea quiere aprobar una ley, en el tercer trimestre del año 2022, de chips. La «European Chips Act» pretende resolver la dependencia estratégica europea de semiconductores, y aumentar el apoyo a la fabricación e innovación de chips. Esta ley contempla la colaboración con otros países para garantizar el suministro de materiales, y la ayuda a las empresas que deseen fabricar en Europa.

De hacerse realidad los objetivos de esta ley, supondría que Europa podría llegar a producir hasta el 20% de los chips a nivel mundial para el año 2030.